¿Qué es el par biomagnético?

El biomagnetismo es una terapia de curación alternativa descubierta por el Dr. Goiz, un médico cirujano de nacionalidad mexicana, en 1988.

Su objetivo es mejorar el estado del cuerpo gracias a la aplicación de imanes.

El tratamiento con biomagnetismo está indicado para pacientes que padecen diferentes tipos de patologías.

Se sabe que el cuerpo humano tiene un campo magnético, así como los demás seres vivos y la tierra misma. Por ello, se aplican imanes con el propósito de recorrer la energía del cuerpo (puesto que tenemos electricidad). Todos generamos un pequeño electro imán con poco voltaje que, al estar desequilibrado, nos provoca ciertas enfermedades.

La Asociación Española de Biomagnetismo Médico (AEBM) es constituida el año 2010 por los discípulos del Dr. Goiz Duran para el desarrollo y ejercicio profesional del Par Biomagnetico según los postulados de su descubridor.
La magnetoterapia o terapia con imanes está reconocida como terapia natural por el ministerio de sanidad.

http://www.mspsi.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf

¿Qué tipo de enfermedades podemos tratar con el par biomagnético?

Los imanes regulan la circulación de varios componentes del cuerpo y sus procesos bioquímicos, de ahí que se puedan tratar enfermedades infecto-contagiosas, crónico degenerativas, metabólicas, autoinmunes, psicoemocionales, tumorales e intoxicaciones.

Las enfermedades provocan que nuestro pH cambie y con el biomagnetismo, y los imanes de los que se vale, se trata de nivelarlo.

¿Cómo se aplica el biomagnetismo médico?

El paciente debe estar recostado y relajado. Esto es esencial para que los imanes actúen como deben. Lo mejor, es que no se requiere de electricidad ni que el paciente se quite la ropa.

Las sesiones pueden durar entre 40 minutos y una hora, dependiendo de cada caso. El terapeuta os hará saber cuántas sesiones necesitáis según vuestra patología.

Los imanes se dejan actuar durante unos 10-15 minutos para ser reconocidos por las zonas de potencial energético en el cuerpo, y así comenzar a regular el órgano, tejido, glándula, enzima, etc. que sea necesaria para el tratamiento del paciente.

Es conveniente que el paciente esté bien hidratado y que no haya consumido cafeína o bebidas energizantes al menos dos horas previas al tratamiento.

Está contraindicado en pacientes que estén siendo sometidos a quimioterapia o radioterapia o que tengan marcapasos o aparatos intracorpóreos que utilicen baterías. Por precaución, tampoco se aplicará en mujeres embarazadas.

¿Cuáles son los principales beneficios?

Entre los principales beneficios de esta terapia se encuentran los siguientes:

  • Corrige las distorsiones energéticas del organismo para aliviar la enfermedad.

  • Consigue eliminar microorganismos patógenos como bacterias, hongos, parásitos y virus.

  • Es compatible con otras terapias y tratamientos.

  • Casi todas las personas pueden someterse a dicha práctica.

  • Proporciona y dinamiza energía al cuerpo.

  • Es ideal para las lesiones musculares, fracturas, cicatrización, esguinces, rehabilitación, etc.

  • Acorta los tiempos de curación.

  • Es indolora, fácil y rápida, de aplicar.

    ¿Qué resultados puedo esperar?

    En la casi totalidad de los casos, se disminuye la sintomatología clínica, rehabilitando las distintas funciones en el organismo y restableciendo la salud de las personas.

    Se consigue normalizar la bioelectricidad del cuerpo, equilibrar el pH de las células y su entorno. Se facilita el reconocimiento de los microorganismos patógenos por parte del sistema inmunológico favoreciendo la desintoxicación de los diferentes órganos con una consecuente mejoría de las distintas funciones en todo el organismo.

    Por otro lado, se evitan los efectos adversos de algunos tratamientos convencionales: intoxicación farmacológica por sobredosis o anafilaxia y resistencia antimicrobiana. Se reducen los riesgos de infección, hemorragia o complicación quirúrgica así como tiempos de hospitalización, convalecencia y rehabilitación.