¿Qué es la tendinitis calcificante?

La tendinitis calcificante es un proceso inflamatorio crónico que se produce más frecuentemente en el tendón supraespinoso del hombro. La sintomatología suele ser tendinitis de repetición con dolor de difícil tratamiento a pesar de medidas físicas y rehabilitación y medicación oral o infiltraciones, acompañado de dificultad o imposiblidad de realizar la rotación del hombro. Cuando estas medidas fallan el paciente se ve obligado a someterse a una intervención quirúrgica más o menos agresiva con un largo periodo de recuperación y con resultados inciertos.

En nuestro centro hemos desarrollado una técnica mínimamente invasiva guiada con ecografía con la que conseguimos en la mayoría de los casos disolver la calcificación mediante lavado y aspirado con agujas finas, sin necesidad de intervención quirúrgica ni cicatrices.

El procedimiento se realiza con anestésico local y es ambulatorio, no es necesario ingreso hospitalario ni baja laboral. Tras el procedimiento realizamos una infiltración de la zona con antiinflamatorios para disminuir las molestias posteriores. Es un procedimiento muy bien tolerado por los pacientes y en general solo es necesaria una intervención. Si la resolución del dolor no es completa se puede repetir en 1-2 meses después.

¿En qué consiste el tratamiento?

Es una técnica mínimamente invasiva guiada por ecografía y realizada con anestesia local. Posteriormente mediante una aguja y una jeringa con suero se realiza un lavado-aspiración del foco de calcificación con cambios sucesivos de jeringas. Normalmente se extrae una determinada cantidad de polvo de calcio aunque en ocasiones no se consigue extraer. En estos casos suele ser suficiente con la fragmentación de la calcificación mediante punciones repetidas para la mejoría o resolución de los síntomas. Para finalizar el procedimiento se infiltra la zona tratada con antiiflamatorios (corticoides). No quedan cicatrices.

¿Qué resultados puedo esperar?

Aproximadamente el 80% de los pacientes nota una mejoría duradera de los síntomas, la mayoría de ellos de forma completa. En los casos con sintomatología residual, ésta suele ser de una intensidad menor. Aquellos casos que presentan mejoría inicial y reaparición de los síntomas igual o peor que anteriormente suele ser por cambios degenerativos severos asociados. Esta técnica puede evitarle la necesidad de una intervención quirúrgica.

¿Existe algún riesgo con esta técnica?

Se trata de una técnica segura dado que se realiza con agujas finas sin incisiones y con guía ecográfica. El riesgo de reacciones alérgicas existe en relación con los corticoides, por ello si usted tiene antecedentes de reacciones adversas a medicamentos debe advertírselo al personal médico que va a realizar el procedimiento.

¿Cuántas sesiones son?

Generalmente con el método que trabajamos en nuestro centro será suficiente con una sola sesión, aunque según la evolución de la lesión pueden ser necesarias más sesiones.

EL OZONO Y EL DOLOR DE HOMBRO

El dolor de hombro es un problema serio porque produce gran incapacidad para las actividades diarias y para el trabajo a quien lo padece. La continuidad  del dolor durante todo el día, y también de noche, causa  gran malestar que se trata de aliviar con la toma frecuente de medicamentos. Sin embargo, sabemos que los antiinflamatorios, con el tiempo, pueden ocasionar serios efectos secundarios.

Las causas más frecuentes son las tendinitis, pero también la artritis y artrosis del hombro, el síndrome del hombro congelado, la bursitis, etc.

El tratamiento con ozono, que consiste en ozonizar la sangre (autohemoterapia) y en inyectar el ozono directamente en el hombro, es muy eficaz en las enfermedades que se deben a inflamación de los tejidos. Las propiedades del ozono como analgésico y antiinflamatorio están ampliamente probadas y se consigue alivio del dolor y regeneración de los tejidos dañados. Hay que tener en cuenta que el ozono aumenta la oxigenación y el flujo sanguíneo en la zona dañada permitiendo al organismo reparar las lesiones con más rapidez.

Como beneficio extra también se consiguen efectos en el resto del cuerpo como: aumento del nivel de energía y mejoría del estado de ánimo,  mayor lucidez cerebral, optimización de la circulación y del corazón (porque el intercambio de oxígeno es mayor), piel más joven, eliminación de toxinas, etc.  Por todo esto se le llama “el gas de la vida”.